El Banco Mundial ha publicado un informe en el que se hace un llamamiento a la acción para recuperar y utilizar las aguas residuales, subrayando los potenciales beneficios para la salud púbica y el medio ambiente de una gestión más inteligente de estos residuos.

El texto, titulado ‘De residuo a recurso: Cambiando paradigmas para intervenciones más inteligentes para la gestión de aguas residuales en América Latina y el Caribe’ se hace patente en la iniciativa ‘Aguas residuales: De residuo a recurso, implementada en la región de Latinoamérica y el Caribe (LAC)‘. El informe afirma que los desafíos a los que se enfrenta esta región “no son únicos” y las mejores prácticas de la región LAC pueden ayudar a promover un cambio de paradigma hacia una economía circular.

El objetivo del organismo multolateral es expandir la iniciativa a nivel global, para que así pueda proporcionar soluciones para la implementación de los principios de la economía circular en los proyectos sobre aguas residuales en todo el mundo. La institución resalta que la gestión segura de los servicios de agua, saneamiento e higiene (WASH, por sus siglas en inglés) es esencial para la prevención de enfermedades y para proteger la salud humana, incluso durante la pandemia de la COVID-19.

Las lecciones aprendidas en las experiencias de la región LAC ponen de manifiesto cuatro acciones clave para alcanzar ese cambio de paradigma en el sector de las aguas residuales:

  • 1º El informe recomienda planificar el tratamiento de las aguas residuales dentro de la cuenca fluvial para maximizar los beneficios, mejorar la eficiencia y distribución de recursos, y para involucrar a las partes interesadas.
  • 2º En el texto también se hace una llamada a la movilización desde las plantas de tratamiento de residuos hacia instalaciones de recuperación de recursos hídricos. Se argumenta que los países necesitan “reorganizar el valor real de las aguas residuales y los potenciales recursos que se pueden extraer de las mismas”, incluyendo agua limpia, energía y nutrientes.
  • 3º El informe propone implementar financiación y modelos de negocio innovadores, incluyendo subsidios eficientes.
  • 4º Finalmente, se sugiere el establecimiento de marcos de políticas, institucionales y regulatorios para facilitar el cambio hacia la recuperación y reutilización de los recursos, así como hacia un modelo de economía circular.

Los estudios de caso del informe comparten las mejores prácticas y subrayan los programas y proyectos que promueven la implementación de estos principios de economía circular. Los casos varían desde el potencial para la generación de energía de estanques anaeróbicos en Bolivia, a la generación y venta de biogás en Chile, que ha generado un beneficio neto anual de 1 millón de dólares estadounidenses para la planta de tratamiento. Un caso en Egipto describe el papel de las Asociaciones Público-Privadas (APP) a la hora de fomentar la reutilización de las aguas residuales y el aumento de su cobertura. Otros casos en Perú y Sudáfrica se centran en la reutilización de estas aguas para fines industriales: la planta de residuos de Cuzco (Perú), ahorra 230.000 dólares al año al transportar biosólidos para la generación de abono y evitar los impuestos de vertedero. Estos y otros ejemplos en el informe manifiestan “lo que es posible cuando los gobiernos a todos los niveles aplican los principios de economía circular a sus retos relacionados con las aguas residuales”.

La Directora Global de la Práctica Global de Agua del Banco Mundial, Jennifer Sara, señaló la importancia del tratamiento de las aguas residuales para su reutilización: “es parte de la solución a los problemas de escasez y contaminación del agua”. Subrayó, además, que las aguas residuales tratadas pueden usarse para reemplazar el agua potable en las actividades industriales, de irrigación o de recreación.

Durante la presentación de las conclusiones del informe, Diego Juan Rodríguez, autor del informe y Especialista Senior en la Gestión de Aguas Residuales en el Banco Mundial, señaló que las aguas residuales “no deben considerarse ya un ‘desecho’, sino un recurso”. Destacó igualmente el potencial de pasar de un servicio de saneamiento costoso a uno que sea “autosuficiente y añada valor a la economía”, explicando que acciones en este sentido también pueden ayudar a los países a cerrar la brecha de la financiación para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenibles.

El Banco Mundial ha dedicado un espacio en línea a todos los detalles sobre esta iniciativa donde se pueden encontrar numerosos contenidos que profundizan en este tema y obtener información actualizada de los avances en la materia a través de su blog.

Fuente: ICEX.